Detras de Olivia hay una artista de cuidado

Ya os he hablado en alguna ocasión de los Jabones de Olivia pero lo hacía desde la admiración por el trabajo hecho con cariño y desde el feeling que siento por Paula (la genia que está detrás de Olivia) desde que sigo su blog y su trabajo.

Pero, por fin, voy a poder hablar de sus jabones desde la experiencia porque tengo en mi poder algunos de ellos (jijijiji). Me vuelve loca el packaging de los productos. Cada jabón tiene una etiqueta que explica para qué es recomendable y los ingredientes que contiene. Los nombres son geniales: S.O.S. Sálviame, El príncipe azul, Heidi, Mr Fantastic, Mirinda, Mojito…Y los textos son súper divertidos! Mirad el texto del jabón Heidi:

“Nuestro jabón más saludable te trae la lozanía del campo concentrada en una pastilla. Hidrata tu piel y la mima con sus poderes calmantes. El romero exfolia al máximo para dejarte una piel como la de una niña. Será capaz de cuidarte como el mejor abuelo y haría andar a la mismísima Clara”

Detrás de los textos estupendos y los envoltorios preciosos (con lacito y sellito de lacre corporativo, ideal), están los jabones! Antes de abrir el paquete que me envió Paula, ya olía tooooda Malanga a auténtico, a olor que sólo se encuentra en las casas de las abuelas. Me llevé un rato con el paquete pegado a la nariz, mmmm no os lo podéis imaginar, !es adictivo!.

Yo le pedí a Olivia un jabón para relajarme, uno para activarme y el de Mojito que no me lo quería perder por nada del mundo! Los elegidos fueron S.O.S Sálviame, El príncipe azul y el de Mojito. Además me obsequió con un Chocoorgasm y un bálsamo genial John Lemmon (Mil gracias!).


El sábado después de cerrar la tienda y mientras se hacía la cinta de lomo con ciruelas (mmm…), fue el momento elegido. Estaba reventada de toda la semana y me merecía un premio porque sí…me llevé un ratito delante de mi S.O.S Sálviame porque me daba pena desenvolverlo, pero al fin cerré los ojos y tiré fuerte como si me estuviera haciendo la cera, sin miramientos.

Y me duché! No sabía si seguir enjabonándome o pegarle un bocao…que bien olía! 🙂 Es genial y deja la piel super suavecita. Me encantó!

Mi segunda experiencia Oliviesca fue el lunes. Me desperté y dije en voz alta: “Ojúuuuu, ¿por quéeeeeee? To los lunes igual” Y automáticamente se me encendió la bombilla…TÍN!! No, este lunes no va a ser igual porque la semana empieza marchosa…Mi jabón de Mojito!! Y me faltó tiempo pa bajar a ducharme. Otra vez el ritual del tirón sin miramientos al papel precioso y al agua pato. Mmmm…limoncito, hierbabuena…súper refrescante. De aquí en adelante, mi placebo para mi enfermedad de los lunes 🙂

Otra cosa que me tiene enamorada es el bálsamo John Lemmon que recibí. Éste sí que me lo unto en los labios y lo chupo de verdad, me pone hasta nerviosa. Y no sólo sirve para los labios, por su alto contenido en limón sirve también para los granitos, las picaduras de bichos, para las cutículas y las uñas o para las jaquecas: un poquito en los puntos de presión y p’alante.

Estaba esperando a necesitar un baño relajante para estrenar el Príncipe Azul y el martes fue el día elegido: muchos quebraderos de cabeza, el deo machacao de tanta calculadora, nuevos inventos y trabajos terminados a última hora, fueron los causantes de mi ducha Felipesca.

¡Recomendable 100%! La lavanda te deja lista para contar ovejitas 🙂

Y aún me queda por estrenar el Chocoorgasm…que lo estoy reservando para el finde. Pero me juego el deo chico (que no me sirve pa ná) que va a ser otra pasada.


En fin, que además de colaborar apoyando a una joven empresaria en los tiempos que corren, creativa, artesana, buenrollista, divertida y súper, súper profesional, el disfrute está 100% asegurado. Palabra de Malanguera. Animaos a probar (os dejo de nuevo el link de su blog), no me digáis que no es un regalo chulo (y se acerca el día de la madre!).

Feliz día!

Vero.

Jabones para mirar y admirar

Vale. Yo no soy de usar cremas, ni hidratantes ni antiarrugas ni anticelulíticas ni antinada, y muchísimo menos babas de caracol o placenta de ballena. Yo soy más de carita lavada y a la calle peeeero…hay un cosmético que sí que me gusta: el jabón.

Pero el jabón bonito y natural. Nada de Deliplus. A mí me gustan los jabones artesanales y hechos con cariño. De esos que te dan ganas hicanrle el diente. Reconozco que en mi casa no tengo ninguno (aún) pero cuando voy a casa de mi abuela que tiene una cestita repleta de cosméticos naturales, me lavo las manos, la cara, las orejas y lo que haga falta por lo menos dos veces antes de salir por la puerta.

Mi estreno jabonil quiero que sea a lo grande. Por eso me pongo en manos de la gran Paula de Olivia, jabones de cuidado. Y tan cuidados que son, 100% naturales y con fragancias que sólo se le pueden ocurrir a ella. ¡Yo me muero de ganas por enjabonarme en mojito! Sí, sí señora.

¿Véis? De Mojito! Yo esa ducha no me la pierdo. Y no me digáis que la presentación no es preciosa! Si estás preparando tu boda, los jabones de Olivia no pueden faltar. Ella, Paula, creará una fragancia totalmente personalizada y única. Un jabón exclusivo para tí y tu pareja y un lujo de detallito para los invitados.

En mi búsqueda por jabones bonitos, de esos que dan pena abrir y que merece la pena tener aunque sea para adornar el baño o para mirarlos una y otra vez, he encontrado éstos:

Éstos son de Mor Cosmetics

Éstos me encantan con ese rollito vintage. Son de Claus Porto

Éstos son de Fresh

Éstos de Sweet Petula

Y éstos de Spa Godness

Ya os contaré mi experiencia con los jabones de Olivia aunque presiento que mis duchas ya no volverán a ser lo mismo 🙂